martes, 29 de noviembre de 2016

Guatemala

En Guatemala, se estima que el país recibe un promedio de 21 denuncias diarias de diferentes formas de agresión o violencia sexual.. En El Salvador, el número de episodios reportados de niños y adolescentes agraviados oscila entre 800 y 1000 al año.
Las prácticas perversas se han desatado en menoscabo de los niños. Los datos más frescos determinan que nada más en Tegucigalpa, la Fiscalía conoce un promedio de cinco denuncias semanales de ultrajes cometidos contra la integridad de menores.
Esto significa que cada día es puesto al conocimiento de las dependencias obligadas un caso de abuso sexual infantil, atribuidos -en su gran parte- a los progenitores, padrastros, tíos, abuelos y vecinos.
Los funcionarios de las dependencias encargadas de ejecutar las políticas públicas de la niñez, justifican el fracaso en la tutela de los derechos de los menores hondureños, mediante sistemáticos llamados a los padres de familia y a los maestros a intensificar la vigilancia de los menores.
Es contradictorio. Se han creado más dependencias estatales y han surgido más y más organizaciones no gubernamentales a la sombrilla de la defensa de los derechos de los niños, pero nunca como ahora este grupo poblacional se había encontrado en tal condición de fragilidad.
A esta realidad inaceptable no escapan los pequeños de los otros dos países que forman el Triángulo Norte, la región más violenta del área centroamericana.
En Guatemala, se estima que el país recibe un promedio de 21 denuncias diarias de diferentes formas de agresión o violencia sexual, lo que se traduce en al menos 8,000 casos de este tipo.
En El Salvador, se estima que el número de episodios reportados de niños y adolescentes agraviados oscila entre 800 y 1000 al año, de acuerdo con los estudios realizados por el Observatorio de Violencia de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA).
En aquel vecino país se ha logrado establecer que alrededor del cinco por ciento de los casos de violación de menores son cometidos por el padrastro de las víctimas, un cuatro por ciento corresponde al propio padre de los infantes ultrajados, un tres por ciento es imputado a los vecinos y cerca de dos por ciento a parientes en segundo y tercer grado.
En lo que tiene que ver con Honduras, la tragedia de los niños violados tiende a tomar matices de mayor dramatismo y, en muchos casos, tienen un desenlace fatal.
La respuesta no es efectiva, sino más bien inexistente. La niñez hondureña está en el abandono y en las garras de la violencia sexual, de la explotación y de la trata de personas.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual Infantil”

-
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Al conmemorarse este 19 de noviembre  el “Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual Infantil”, la realidad de la niñez en República Dominicana es en este aspecto una de las más graves de América Latina y el Caribe.
Según datos de niños, niñas, y adolescentes que son víctimas  de abuso sexual, aun con el subregistro que supone el  tratarse de un tema tabú, evidencian  una proporción más que alarmante. 
Las secuelas psicológicas que ser víctima de abuso sexual deja en una niña o niño, les acompañan durante toda su vida. Esto sin mencionar que muchos de  los  embarazos en niñas y adolecentes son productos de abuso sexual, y muchas veces de incesto. 
Una investigación realizada en el año 2015 por el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), reportaron que en la población estudiantil dominicana, por cada cinco jóvenes uno o una ha  reportado haber sido tocado o tocada por una persona adulta, esto es una cifra alarmante por que la misma revela que un 20% de la niñez dominicana ha sido víctima de acoso sexual. Dicho estudio revela además, que el acoso proviene de familiares de las víctimas o de personas de confianza para las familias de las víctimas.
Estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF plantean que son problemas reales en nuestra sociedad los abusos, maltratos y la  explotación sexual comercial contra niños, niñas y adolescentes, a la vez que denuncian que además frente a estos problemas “existen altos niveles de tolerancia en República Dominicana”.
En el informe de UNICEF, “REPÚBLICA DOMINICANA 2016. Una oportunidad justa para cada niño”, se presentan datos acerca de la infancia en general que evidencian la enorme deuda social que los sucesivos gobiernos han acumulado en la atención a esta población. Se plantea que “las niñas y adolescentes embarazadas tienen mayor probabilidad de morir a causa del embarazo, el parto o el postparto. Los bebés de las adolescentes tienen más riesgo de morir y presentar bajo peso al nacer y prematuras. La tasa de mortalidad neonatal en la República Dominicana es 25 por cada 1,000 nacidos vivos. Es la tercera más alta de América Latina, solo Haití y Guyana la superan”.

Estos estudios  ubican a nuestro país entre los que más embarazos en adolescentes se reportan cada año,  y como consecuencia directa, uno de los más altos índices de niñas madres entre los 10 y 14 años. El matrimonio y las uniones tempranas, se ha demostrado,  afectan el cumplimiento de los derechos de las niñas, condicionan su desarrollo, las exponen a la violencia, el abuso y el embarazo adolescente. Además reproduce el círculo intergeneracional de la pobreza, limitando su desarrollo psicológico, emocional y material, generando mayor pobreza y exclusión. 

Es evidente que el “Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual Infantil”, nos encuentra con calificaciones muy bajas en  un tema de tanta relevancia para el presente y futuro de nuestra sociedad. Prevenir el abuso sexual debe estar en las prioridades para la inversión social en la agenda  pública  y privada.

El Abuso Sexual Infantil, es una acción irresponsable que afecta  a niñas y niños de todas las sociedades, sin excepción de raza, posición económica o geográfica ni extracto social.  Los datos que arrojan los diferentes estudios muestran que en nuestro país se han olvidado  las responsabilidades que  como nación nos competen en el orden de la protección a la niñez,  fomentando el crecimiento de futuros jóvenes en perfecto estado de salud física y mental.

Desde  Casa Abierta abogamos  por una sociedad defensora de los derechos de la niñez, una sociedad consciente de la necesidad existente como nación de que la niñez crezca en un ambiente saludable, que pueda disfrutar de goce pleno en el aspecto mental y emocional, porque la niñez de hoy son los futuros tomadores de decisiones y son los que dirigirán la nación, en este aspecto, cada individuo debe asumir el compromiso de que la población infantil disfrute de un ambiente libre de violencia y abusos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Instan a prevenir el abuso infantil


Pensar que su hijo o hija no estará expuesto a ser víctima de abuso infantil es uno de los principales mitos de las personas, recordó este miércoles 16 de abril Alexis Ábrego, de la Fundación Visión.
Según Ábrego, ese es el motivo por el que el abuso sexual infantil se ha convertido en una “pandemia” como lo definió el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La campaña de esta fundación está enfocada en prevenir, fortalecer el carácter del niño y promover el diálogo entre padres e hijos.
“Existe el mito de que va a ser un extraño y el 94% de los casos suceden dentro de la casa” sentenció Ábrego.
Se estima que anualmente 2 millones de niños son abusados en Latinoamérica, por “alguien que el niño conocía, amaba y respetaba”, dijo.

Prevención

La Fundación Visión se encarga de distribuir el libro “Cuentos que no son cuentos” para explicarles a los niños que hay partes públicas y privadas, lo que facilita el diálogo de padres con hijos.
Además, capacitan a personas que desean ser agentes multiplicadores.
Incluso, este hecho sucede en igual medida tanto en el interior como en la capital.
“Necesitamos convertirnos en ángeles guardianes de nuestra niñez y la única forma de hacerlo es a través de la educación”, indicó Ábrego.
Mientras continúan su trabajo de sensibilización y capacitación en el tema.
Los padres de familia deben estar alerta para ser parte de la solución del problema.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Latinoamérica vive una ‘situación insoportable’ de abuso sexual de niñas y jóvenes




La violencia de género es una situación “insoportable” en América Latina y el Caribe y así lo demuestran casos recientes de violaciones a mujeres jóvenes tan brutales que incluso les llevaron a la muerte, alertó la ONG global Plan International.
Hay una “falta de valorización” de las niñas y mujeres jóvenes, y en ese contexto “vemos que sus cuerpos” son percibidos como “espacios que cualquiera puede vulnerar”, dijo en una entrevista con Efe la asesora de Género e Inclusión para América Latina y el Caribe de Plan International, Emma Puig.
Eso nos lleva, dijo Puig, “a situaciones como las que estamos viviendo, que son realmente insoportables”: la brutal violación y asesinato en Argentina de Lucía Pérez, de 16 años, a inicios de este mes, o la violación colectiva, en mayo pasado, de otra joven de 16 años en Brasil, donde además se difundieron imágenes de la agresión en las redes sociales por uno de los involucrados.
A esos casos de alto impacto se suma el asesinato en febrero pasado en Ecuador de dos jóvenes turistas argentinas, Marina Menegazzo, de 21 años, y María José Coni, de 22, un crimen por el dos ecuatorianos que fueron condenados a 40 años de prisión.
Plan, una organización no gubernamental presente en 71 países y con más de 80 años de trabajo, está “sumamente preocupada por el incremento de violencia de género y hacia las niñas en diferentes niveles: sexual, feminicidio. Esto atraviesa a toda América Latina y el Caribe y no es nuevo”, aseguró Puig.
La especialista en materia de género sostuvo que el fenómeno está muy vinculado tanto la “extrema desigualdad y pobreza” que existe en la región, como “a la falta de reconocimiento de que las niñas son seres humanos que tienen derechos y que tiene cosas que decir”.
La situación se expresa de distintas maneras: “está la violencia sexual, con niñas de 10 años violadas, muchas veces en el seno de sus familias, embarazadas y obligadas a seguir adelante con ese embarazo, a tener un parto que las pone en riesgo y luego la sociedad no se ocupa de ellas ni de sus niños”, dijo Puig.
“Lo vemos también en los casos de violaciones colectivas, como el caso de Brasil, (pero) esto ocurre en todos los países, y está vinculado a la fuerte impunidad que hay”, ya que “muchas de las veces no son juzgados” los violadores.
La impunidad está ligada a que “muchas de las víctimas sobrevivientes tienen medio a denunciar”, o que a “cuando llegan a los servicios públicos no les creen, ya que evidentemente los funcionarios no están formados en temas de género y realmente contribuyen a seguir ejerciendo violencia contra estas niñas”.
Además, añadió la asesora de Plan, cuando la niña víctima “sí denuncia, las penas (contra los responsables) son mínimas, y estos hombres reinciden”.
“Esto es algo que nos preocupa muchísimo actualmente y que definitivamente ocurre en todos los niveles, no solo el espacio público sino también dentro de los hogares, la violencia sexual, el abuso sexual (…) realmente la situación es insostenible”, sostuvo Puig.
En ese escenario, es “fundamental y clave desarrollar programas para empoderar a las niñas, para que conozcan sus derechos y fortalezcan su autoestima, de manera que puedan desenvolverse en los espacios públicos y privados con herramientas que les permitan defenderse”.
También “es clave trabajar con los gobiernos, para que reconozcan la realidad de las niñas, las escuchen y tengan políticas públicas, protocolos específicos para ellas en temas muy concretos como la violencia, el embarazo, que está muy vinculado a esa violencia; y el matrimonio forzado”, aseveró Puig.
Plan lanzó, en el marco de la celebración el pasado día 11 del Día Internacional de la Niña, un estudio que deja ver la carencia de datos estadísticos oficiales que revelen la realidad de esa población en el mundo.
“Pocos estados cuentan cuántas (niñas) abandonan la escuela debido al matrimonio precoz, el embarazo temprano, o la violencia sexual”, indicó el estudio “Contando lo invisible: Usar los datos para transformar las vidas de las niñas y mujeres hasta el 2030”.
La inexistencia o la inexactitud de los datos sobre las niñas pone en riesgo el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030, alertó la ONG.
“El bienestar, los derechos humanos y el empoderamiento de los 1,100 millones de niñas del mundo son fundamentales para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, dijo la ONU a propósito del Día Internacional de la Niña 2016.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/article108702437.html#storylink=cpy

jueves, 20 de octubre de 2016

Un niño es violado cada día en El Salvador, según informe de la Policía


Un niño es violado cada día en El Salvador, según informe de la Policía

Por Jaime López
La Policía Nacional Civil (PNC) ha recibido 332 denuncias por violación a menores de edad en lo que va del año. Eso equivale a que un niño sería violado en El Salvador cada día. De igual manera han sido reportados 331 casos por estupro o relaciones sexuales de menores de 18 años con adultos.
Para los representantes del Observatorio Latinoamericano sobre Trata de Personas (ObservaLaTrata), las cifras de violencia sexual contra las niñas y niños salvadoreños demuestra la vulnerabilidad en que se encuentra este importante segmento de la población nacional  de sufrir cualquier tipo de violencia.
Frente a esta realidad, el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas UNICEF reitera  que la violencia sexual contra las niñas, niños y adolescentes, es una grave violación a sus derechos.
Estos abusos son calificados por las leyes salvadoreñas como abuso sexual, acoso, violación o explotación sexual en la prostitución o la pornografía.
La UNICEF considera que estos hechos son cometidos en cualquier lugar desde los hogares, instituciones, escuelas, lugares de trabajo y el turismo.
Según la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de 2014 el 33.8 por ciento de la población salvadoreña es menor de edad equivalente a 2 millones 163 mil 676, el cual se subdivide en 51.2 por ciento del sexo masculino y el 48.8 por ciento es femenino.
La ONG sostiene que la trata y el tráfico de personas son otros delitos que están golpeando fuerte a la niñez salvadoreñas. Como prueba de su afirmación, ObservaLaTrata, citó datos del informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos 2016, el que establece que el 53 por ciento de las vìctimas de trata de personas identificadas por el Gobierno de El Salvador  son menores de edad y de éstas, el 92 por ciento son niñas.
Estadísticas del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer reportó que en el 2015, se registraron 13 menores, víctimas de trata de personas, todas del sexo femenino y de enero a agosto de este año, solo se reportan tres casos de niñas.
Entre tanto la PNC registra  93 denuncias por trata de personas entre 0 y 17 años pero de 2012 a 2016 a la fecha.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Abuso es sistemático, es progresivo”

Cada día en Nicaragua son abusados casi 14 niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 17 años, basados en las estadísticas del Instituto de Medicina Legal (IML), sobre los casos que atiende.
De las 6,052 víctimas de abuso sexual que recibió el IML en el 2014, 5,035 estaban entre ese rango de edad.
Y aunque el informe estadístico del 2015 no ha sido publicado, a inicios de 2016 autoridades del IML informaron que el año pasado el 90% de las víctimas de abuso sexual fueron menores de edad de 0 a 13 años. El Nuevo Diario conversó con el sicólogo Manuel Leiva Loredo sobre los factores que determinan este problema.

Las estadísticas del Instituto de Medicina Legal indican que casi el 90% de las víctimas de abuso sexual son menores de edad ¿qué lectura podemos hacer de ello?
Tiene que ver con el hecho que la sociedad es bastante adultista. Aunque se han promulgado leyes, códigos y tratados internacionales que abogan por la niñez, realmente en el imaginario de la gente el niño todavía es un sujeto, pero que no tiene derechos; los padres deciden sobre lo que los hijos quieren, hasta la ropa, entonces es como que el niño no tiene opción de decidir. Esta visión adultista hace que los niños sean más vulnerables. Si nos vamos a los términos, por ejemplo infante, de infancia, eso se ocupaba en Roma, la palabra infante viene de infantería, que eran los que andaban a pie en la guerra y eran los primeros en mandar a combate. En la medida en que la sociedad mantiene esa postura arcaica que el niño no tiene derecho lo hace más vulnerable; vemos a padres que dicen que son sus hijos en un sentido de posesión que va más allá del hecho de amarlos y protegerlos, si no de decidir por ellos.
Esto hace que sean más vulnerables a la hora que quisieran defenderse. Otro factor que incide es la obediencia, al niño mucho se le recalca ser obediente y ante figuras de poder, como los abuelos, los profesores, los adultos en general.
Las estadísticas del Instituto de Medicina Legal también muestran que los abusadores son familiares o allegados a la familia ¿eso está determinado por la situación que me acaba de describir?
La estadística es bastante clara, la mayoría de abusos ocurren en la casa, excepto violaciones por delincuencia común, pero esos son estadísticamente menos. Por eso ahora el Código contempla el término violación agravada, lo agravado lo da no solo la ventaja, la premeditación y la alevosía, sino el tener vínculo con la persona. Ocurre también porque el niño generalmente pasa solo, tenemos que entender que la mayoría de padres andan trabajando la jornada laboral de 8 horas o más y eso agudiza la situación de vulnerabilidad, y más en familias numerosas y con el hacinamiento que se vive en Nicaragua. Todas esas condiciones facilitan el que alguien agarre a un niño y abuse de él. Hay que entender el abuso desde varias cosas previas, o sea, la violación o el acceso carnal es lo último que ocurre. El abuso es sistemático, es progresivo, comienzan desde observarlo, manosearlo y va escalando el nivel hasta que llegan a la penetración, que sería en el ideal masculino la cúspide de la sexualidad. Entonces tiene que ver mucho con cómo nos enseñan a ser hombres y cómo nos enseñan a ser mujeres y cómo vivir nuestra sexualidad.
¿Por qué? Explíqueme mejor eso, por favor.
En el hombre, por ejemplo, la sexualidad es más objetiva. Al hombre se le enseña en la socialización de género que es hombre si tiene acceso carnal, no mira los preámbulos de la actividad sexual como algo que lo llena, no siente que la caricia, el abrazo, el afecto son parte de la sexualidad, él es concreto, lo que quiere es el acceso carnal. Entonces con el niño, aunque va llevándolo por un camino progresivo, el fin que busca es el acceso carnal. La violación es un hecho de poder y aunque sí se busca el acceso carnal, la satisfacción está más en el sometimiento, no solo físico y de golpes, sino en el hecho de imponerse sobre otra persona, el hecho de no atender sus necesidades, eso también tiene que ver con la construcción de masculinidad porque la sociedad le enseña que él es quien manda. En lo que llamamos machismo o masculinidad androcéntrica ves que en la escala va el hombre arriba, después las mujeres, después los niños y después las personas con opciones sexuales diferentes, entonces como siente que está arriba siente que tiene poder sobre todos los que están abajo.
¿La poca denuncia que hay de los casos de abuso sexual infantil es por el hecho de que los principales victimarios son familiares o conocidos?
Tiene que ver con el hecho de que en las familias se tienden a guardar secretos, no solamente en el tema del abuso, sino en el consumo de sustancias. A una familia le causa mucha indignación tener esas situaciones, a personas que rompen lo que la sociedad estipula como correcto. Y tienen miedo a hacerlo público por la estigmatización del resto de la sociedad, entonces ocultan el hecho por temor, vergüenza y creen que esa es la mejor manera de ayudar a la víctima; hasta cierto punto no dejan de tener razón por el hecho que la sociedad no está preparada para saber qué hacer con un tema que a estas alturas está lleno de tabúes. Por eso no denuncian. Y si es un miembro de la familia y ese miembro tiene una posición de poder significativo, ya sea económico o una posición de prestigio, les cuesta, la familia entra en una crisis. Y lo otro es que casi nunca se lo creen, esa es una manera de evadir la realidad, es un mecanismo de defensa ante no saber qué hacer y sentir que fue su culpa.
En muchos casos de abuso sexual está la duda respecto a lo que el niño o niña cuenta ¿qué elementos hay que tomar en cuenta para saber que estamos ante un caso de abuso sexual?
Las reacciones del niño te van a dar un indicador. Nosotros como sicólogos, por ejemplo, no decimos ‘este relato es verdad’, pero decimos ‘este relato es creíble’ cuando vemos que hay una sincronía entre lo que el niño dice, cómo lo dice y los elementos que tiene para decirlo. Un niño, dependiendo de la edad, no conoce muchas cosas que suceden durante el abuso porque no forman parte de su proceso cognitivo, de su educación, ni tampoco por vivencia propia, entonces esos elementos que te da el niño tienen una relación. Nosotros le decimos fenomenológica, o sea hay reacciones en el cuerpo, hay reacciones a nivel de sensopercepción. En el caso del relato de un menor se tiene que considerar si hay estos elementos y siempre hay que creerle. Si me preguntas como padre y como sicólogo qué recomendaría: creerle al niño, porque raramente va a mentir en algo tan grave.
El hecho que tengamos esta problemática tan arraigada y que en muchos casos no se denuncia ¿cómo repercute en la sociedad?
A nivel de familia eso va a depender de los factores protectores de cada familia. En una familia donde hay unidad, capacidad económica… porque eso cuenta, no es lo mismo que a un niño abusado lo llevés al sistema público de salud a que le pagués un tratamiento con un especialista. No estoy diciendo que los sicólogos del sistema público no saben, pero la secuencia de la cita en una clínica privada es semanal y en el sistema público es mensual, entonces todos esos factores, la unidad, la comunicación que tengan, la edad a la que ocurrió el evento, las circunstancias en la que se da y la respuesta de la familia van a marcar una mayor posibilidad de recuperación. A nivel de comunidad generalmente lo que hay es más estigmatización, desgraciadamente la comunidad más bien refuerza el dolor de la gente, la comunidad no está preparada, le falta más sensibilización, no es falta de conocimiento porque lo tienen, las organizaciones han trabajado mucho en la parte de conocer, pero no en la parte de sentir, de ser más solidarios, más empáticos y que respeten a las víctimas. Y a nivel de sociedad, por un lado al Estado le corresponde el cumplimiento de las leyes, ser más beligerante con el cumplimiento de las normas, y que las diferentes instituciones, ya sean universidades, escuelas, etcétera, asuman compromisos serios contra el abuso sexual.

El especialista

Manuel Antonio Leiva Loredo
PROFESIÓN: Sicólogo clínico
Edad: 36 años.

Especialista en Género y Violencia.
Trabajó en un enfoque en derechos de la niñez y nuevas masculinidades.

lunes, 15 de febrero de 2016

Explotación sexual infantil o turismo responsable



Nicaragua 
La ciudad de Granada es sin duda uno de los destinos turísticos más conocidos de Nicaragua. Los antiguos edificios de una de las primeras urbes fundadas por los españoles en tierra firme hace casi 500 años, sus pintorescos colores, su arquitectura colonial y el majestuoso lago Cocibolca atraen a más de medio millón de visitantes al año. Pero este desarrollo viene de la mano de un notable y preocupante crecimiento de la prostitución sexual comercial. Una lacra social aún más acentuada por que la gran mayoría de las trabajadoras sexuales son menores de edad.
Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabajan con la Niñez y la Adolescencia (Codeni)cerca de 20,000 niños, niñas y adolescentes nicaragüenses son víctimas de explotación sexual en alguna de sus manifestaciones como pedofilia, pornografía, prostitución, turismo sexual o trata de menores. Sin embargo, es muy difícil cuantificar el número exacto por el carácter encubierto de la actividad y la vinculación a redes de intereses económicos, lo cual puede restringir la voluntad de ciertos sectores a combatir esta problemática.

Cuando cae la noche, la ciudad de Granada sigue manteniendo un ritmo trepidante. Los mercados y los comercios van cerrando pero los locales de ocio ya han abierto sus puertas. La ciudad a diario se viste de fiesta, sobre todo en una de las principales arterias turísticas: La Calzada, donde la algarabía y el alboroto de los turistas se entremezclan con la música de los bares, las canciones más románticas de los mariachis que rondan a las parejas y los ofrecimientos de los vendedores y vendedoras ambulantes. A las niñas se les conoce como chicleras porque llevan canastos con dulces que venden a los visitantes pero algunas, en realidad, ofrecen sus servicios sexuales. Son menores de 12 a 17 años de edad que suelen lucir ropa ajustada y un excesivo maquillaje para intentar ocultar su juventud. Es una buena tapadera para buscar algún encuentro sexual a cambio de unos dólares y no llamar demasiado la atención.
Rosa es una niña vivaracha y sonriente de 13 años, y a pesar de su maquillaje aparenta poco más edad. Vende semillas de marañón a los turistas en la calle de la Calzada. Llega del barrio Solidaridad, a las afueras de Granada, acompañada de su hermano de 12 años y una hermana de ocho, que se dedican a ofrecer frutos secos en unas pequeñas cestas de mimbre. Su madre les prepara las bolsas en varios tamaños y, si no venden lo suficiente, tendrán que irse a casa caminando de madrugada con castigo asegurado. Pero desde hace dos años cree que las cosas le van mejor desde que, por medio de una amiga un año mayor que ella, ha entrado en el negocio de la prostitución.“Tengo varios amigos que me cuidan cuando vienen a Granada, les hago compañía y a cambio puedo llegar a casa en taxi y con plata suficiente. Mi hermano se queda cuidando a la pequeña durante unas horitas. No saben nada, les digo que voy a intentar vender por otra calle y al regreso me deshago de mis marañones para que nadie sospeche”, admite.
Cerca de 20,000 niños, niñas y adolescentes nicaragüenses son víctimas de explotación sexual en alguna de sus manifestaciones
Según Karla Sequeira, coordinadora de la Asociación-Comité de la Niñez y la Familia (Aconifa), en la ciudad transitan a diario al menos 50 niñas y niños en situación de explotación sexual comercial, la mayoría víctimas del turismo sexual practicado principalmente por extranjeros, aunque también hay nacionales. Para Sequeira, Granada es un potencial destino para el turismo sexual infantil y urge retirar a los menores que permanecen en riesgo por las calles.

En un informe publicado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) Granada no solo atrae por su belleza colonial, el turismo sexual es una práctica que se desarrolla a vista de las autoridades y de la población en general.
“Existen niñas y niños en las calles en situación de riesgo, quienes son percibidos como “objetos y mercancía”. Se tiende a culpar a la familia, principalmente a las madres que en algunos casos se prestan a explotar sexualmente a las hijas, dejando en la impunidad a los explotadores y demandantes sexuales”, indica el informe.


ver fotogalería
Jóvenes esperando clientela en su zona de La Calzada. Á. F.


En el caso de Ninoska, una niña de 14 años, el entorno familiar ha sido el detonante para llegar a vivir en la calle. Su padre está en la cárcel por trata de personas, y su madre llegó a prostituirse porque lo que ganaba en su puesto de verduras del mercado era escaso por su afición al alcohol. Su hermana mayor se prostituye los fines de semana para pagarse los estudios. Ninoska creció entre el maltrato: “Desde que tenía unos siete años de edad mi mamá me enviaba a diario desde las cinco de la mañana al puestito, y después hasta las siete de la tarde a las calles a vender cigarrillos y chicles. No podía regresar a casa si no vendía todo porque me pegaba. Un tío de mi papá llegó también tomado y una vez me violó. Me dió mucho asco pero también mucha fuerza: le intenté machetear y nunca más se me acercó. A mi mamá siempre me la encontraba tomada y dormida. Yo aprovechaba para salir con algunos de los clientes de mi hermana y desde entonces soy la que lleva la comida a casa”.
Según Unicef, el abuso de menores en el seno de la familia es un fenómeno común en los estratos más desfavorecidos de América Latina. En demasiados casos supone un camino directo a la prostitución. El 47% de las niñas prostitutas en Centroamérica han sido víctimas de abusos sexuales y violaciones en sus hogares, y casi la mitad de ellas se inicia en la prostitución entre los 9 y los 13 años, asegura la agencia de las Naciones Unidas. En Nicaragua, el 68% de los abusos sexuales a menores es dentro del propio hogar.

A las niñas se les conoce como chicleras porque llevan canastos con dulces que venden a los visitantes pero algunas, en realidad, ofrecen sus servicios sexuales

Además, el entorno contempla factores socioeconómicos y culturales como la pobreza, el desempleo, la falta de acceso a una educación de calidad, la migración, la desarticulación familiar, la escasez de espacios de recreación, la discriminación o el machismo, factores que facilitan la existencia no solo de una demanda, sino de cierta tolerancia social ante la explotación sexual comercial. Son muchos los menores en situación o riesgo de que no cuentan con acceso a salud primaria y especializada ni atenciòn psicológica o orientación jurídica y que, en general, se enfrentan a una evidente desinformación sobre sus derechos.
Coralia Domínguez es oficial especializada en la trata de personas de la policía nacional en Granada. “Fue en el 2010 cuando se creó un protocolo de actuación junto a instituciones gubernamentales y comisiones de la niñez para luchar contra esta lacra. Uno de los problemas que nos encontramos para detectar a los explotadores y a las menores que son víctimas es que a veces son las propias madres o familiares quienes las prostituyen y cuando son llevadas ante las autoridades, ambas se cubren y no denuncian el hecho”, apunta.
“En Granada la explotación sexual infantil como actividad sexual remunerada se manifiesta principalmente como pornografía infantil y turismo con fines sexuales”, asegura Karla Sequeira, También añade: “En un sondeo realizado junto a Unicef se demostró que esta ciudad se vendía como un destino de explotación sexual”. Dato que confirma Coralia Domínguez: “De hecho, nos encontramos con un hotel que realizaba mensualmente un concurso de míster a chicos menores de edad. El que ganaba era el más solicitado por los clientes. Se publicaba en internet y se subastaban al mejor postor. Sus fichas con fotos incluidas eran escandalosas. Figuraba su altura, peso, color de ojos y tamaño del pene. Fue cuando decidimos aunar fuerzas y junto a instituciones gubernamentales asumimos como factor de riesgo el turismo sin control alguno”.
Sequeira también indica que un trabajo realizado por estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua demostró que varios hoteles se vieron implicados al permitir que menores de edad ingresaran a sus instalaciones con turistas a sostener relaciones sexuales. "Los propios turistas a la hora de realizar la reserva en el hotel, solicitaban a un chaval o chavala en el paquete de su estadía en el hotel, y claro, se les permitía. Muchos aquí pensaban que eso era lo normal”, apunta.
En abril de 2004, promovido por Unicef y diversas instituciones, como el Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR) o la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), la Comisión Municipal de la Niñez y la Adolescencia de Granada, se presentó una iniciativa para hacer frente a esta situación. El resultado fue el Código de Conducta para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes contra la Explotación Sexual Comercial en el Turismo, donde se suscriben asociaciones de agencias de viaje, de líneas aéreas, de restaurantes, de hoteles y otros cuerpos empresariales relacionados al sector. Los firmantes se comprometieron a adoptar políticas internas para la prevención y la lucha contra el turismo sexual y para el adecuado manejo de situaciones de esta naturaleza.

En la ciudad transitan a diario al menos 50 niñas y niños en situación de explotación sexual comercial, la mayoría víctimas del turismo sexual

Desde la policía turística también se realizan operativos de atención, prevención y de actuación. Así, sensibilizan a los locales cuando consideran que pueda haber una irregularidad en algún adulto en compañía de menores. Amaru Francisco Alfaro, jefe de este cuerpo, explica que el protocolo funciona. "Gracias a nuestros controles de prevención sistemáticos y a la colaboración de trabajadores del sector y de la ciudadanía hemos conseguido detener el ascenso de este tipo de delincuencia. Pero debemos seguir trabajando. Nuestro objetivo es extinguir esta lacra, labor difícil, sí, pero poniendo las cosas más complicadas a los pederastas van a caer menos víctimas. De echo, hace dos años detuvimos a un conocido pederasta estadounidense gracias a la participación popular, al FBI en un trabajo en conjunto con nosotros. También desmantelamos una banda de trata con adolescentes en Granada y Masaya, o la detención de un productor de pornografía infantil con el estudio situado en un reconocido hotel de la ciudad”, explica el capitán .
Xiomara Díaz, empresaria hostelera de Granada, asegura que en el sector turístico es muy frecuente que los turistas intenten ir con niñas a cenar o a meterlas en el hotel. Su restaurante es un ejemplo en cuanto a responsabilidad social. Capacitan y sensibilizan al personal en turismo responsable, les dan las herramientas para poder reportar directamente a la policía un comportamiento sospechoso o un caso de explotación infantil. “Sobre todo que los trabajadores no consideren que lo tienen que hacer como buena práctica en su empresa, sino con su comunidad”, indica.
En abril de 2015, Xiomara fundó UpNicaragua, “un programa que apuesta por empoderar a niñas y adolescentes de 13 a 18 años con el fin de romper el ciclo de la pobreza, el abuso y la explotación además de darles la oportunidad de que sean partícipes socialmente como actores principales”. Esta iniciativa surgió como resultado de la escasez de programas sociales de prevención y de reinserción para un segmento de la población que crecía de manera preocupante.
Entre diversos talleres, actividades culturales y de ocio hay uno que a las niñas y adolescentes les apasiona: la elaboración de joyería con papel reciclado. Sus diseños se venden en la tienda solidaria que la propia Xiomara tiene en su negocio “Les enseñamos una herramienta de trabajo que nos permite recaudar fondos para que nuestro proyecto sea auto sostenible y para darles una aportación a las chicas generándoles, además, un compromiso y un notable aumento en su autoestima”.
Karla Sequeira exige que la explotación sexual comercial de adolescentes y niños no se vea como un trabajo más, sino como un delito, por lo que es un error haberlo establecido de esta manera en el convenio con el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Asegura que actualmente desde Aconifa y la Comisión Municipal de la Niñez y la Adolescencia de Granada está atendiendo a una veintena de niñas que han sido víctimas de explotación sexual comercial, pero que uno de los problemas es que no tienen claro cuantas más pueden estar bajo ese acto criminal. “¿A quiénes vas a cuantificar? ¿Solamente a las que vemos públicamente? No, porque también hay otras que son víctimas del proxenetismo, de abusos sexuales en su propio hogar, otras que las han casado con sus violadores, las que se dan por desaparecidas...estas niñas no andan en las calles”, concluye.

Google+ Badge